Destino errante el del ISER platense
por el Ing. Pablo Picicco

En la última edición de RTA se publicó un artículo muy completo sobre el ISER. Como todos los años, la lista de egresados, comentarios sobre la colación de grados, alguna foto de profesores y nuevos profesionales sonrientes, y el deseo sincero e ingenuo, tal vez, de que todos puedan conseguir un buen empleo.

Pero esa misma nota desnudaba además otras crudas realidades. Aclaremos que cuando se habla de ISER "a secas" se trata del ISER de Capital Federal. Porque no es el único, pero como me dijo alguna vez Guillermo Lázaro: "Dios está en todas partes pero atiende en Capital". Y a pesar de ser Lázaro un vecino de Gonnet (pegado a La Plata), él hace muchos años que sube el camino Centenario en dirección a Buenos Aires y no a La Plata, donde hacía locución en la misma emisora donde me encuentro en este momento, LS11 Radio Provincia de Buenos Aires (hoy Baires 12-70).

Detrás de la colación

Sin pretender juzgar la gestión de Lázaro al frente del ISER (desde el ’89 hasta hace unos días) ni prejuzgar la actual gestión de Fernando Salas (a quien no conozco y le deseo lo mejor), se plantean hoy realidades que exigen resolución inmediata, como es el tema del "miedo al desalojo" –como titulaba RTA-, producto de la no renovación de un contrato que llevaba veinte años y venció en diciembre pasado. Seguramente las autoridades deben estar muy preocupadas por resolver esta situación, y tal vez al momento de la publicación de esta nota, el problema ya esté resuelto. Lo grave es si esto no ocurre, cosa factible y probable. Puede ocurrir que "provisoriamente" algún funcionario disponga algún lugar de emergencia, y tal vez muchos años después de haber concluido su gestión ignore que el ISER continúa funcionando en aquellas condiciones de emergencia provisoria.

En La Plata también se cuecen habas

Soy docente del ISER La Plata desde antes de su nacimiento, ya que pude presenciar las primeras acciones tendientes a instalar un ISER en la ciudad. Debía ser sustentado por la Dirección General de Escuelas (dependiente del Ministerio de Educación de la provincia) y funcionar dentro de un Instituto Superior (terciario). Le tocó al Instituto Nº 8, donde se dictaban carreras como bibliotecología o museología. Una dinámica completamente distinta a lo que se vendría relacionado con los medios de comunicación. Necesidad de estudios de radio, de TV, nuevas aulas, elementos multimediáticos, Internet, etc.

Mis primeras clases las dictaba en un aula muy chica con pizarrón verde y sin tizas. Era provisorio. Luego el Ministerio destinó un inmueble de dos plantas que acababa de ser evacuado por una escuela de "hipoacúsicos". Se arregló provisoriamente el edificio, hasta que la última inundación obligó a cerrar definitivamente sus puertas. Entonces, "provisoriamente", en forma precaria nos trasladamos a otra casa alquilada por el Ministerio, ya sin estudios. Provisorio.

Un techo, no un tacho

Obviamente existen expedientes solicitando a quien corresponda "tenga a bien arbitrar los medios" para que se compre una casa adecuada al funcionamiento del Instituto que engendrará a los profesionales de los medios de comunicación. Esos mismos medios que luego criticamos por el bajo nivel de sus profesionales. Entonces ¿cómo puede ser que todavía no exista la casa adecuada? Los recursos para comprar un inmueble están, y esto lo demuestra cada uno de los inmuebles que se compran o las escuelas que se han construido. Entonces, no es cuestión de dinero sino de tomar una decisión. ¿Será cierto que la mismísima esposa del gobernador Duhalde tomó intervención en el tema? ¿Puede ser posible que al director del Instituto se lo amenace con un sumario administrativo por haber comentado los problemas del Instituto en un programa de televisión? El funcionario que pierde energías en tratar de "tapar" el problema, ¿por qué no las gasta en resolverlo?

Parece poco probable, pero es posible. Como también es posible continuar así, con los medios actuales, con las carencias y las ausencias. Total, todo es precario y provisorio. Como los "PPP" que entregó el COMFER a las radios "truchas", que era un permiso precario y provisorio, y al que, de continuar sin legislación ni normalización, se le debería agregar una cuarta "P"... de "permanente".

Cuántas veces decisiones políticas muy pequeñas resuelven lo que para muchos son problemas grandes, y por desidia, rencor o cobardía, nadie las toma. Argentinos, a las cosas.