EDITORIAL

Reacción a tiempo

Con llamativa rapidez, el Gobierno nacional dio un vuelco a la primera decisión de autorizar al COMFER para llamar a concurso público y adjudicar las frecuencias 8 y 4 de televisión abierta en las ciudades de Rosario y Córdoba, respectivamente.

Sobre el cierre de esta edición, tomó conocimiento público el decreto 264/98 del Poder Ejecutivo anulando lo firmado anteriormente atento a que "razones de oportunidad, mérito y conveniencia aconsejan dejar sin efecto los decretos 85 y 86 del 23 de enero" último. Realmente asombra cómo en apenas un par de meses puedan cambiar las condiciones del país tan radicalmente, como se justifica en los pobres considerandos del decreto.

Pero sin duda, la nueva noticia debe ser tomada con beneplácito porque de haberse insistido el daño hubiera sido importante. El Ejecutivo es proclive a firmar decretos como los en cuestión y después quedan en vía muerta o retroceden tras gastar esfuerzos.

Recordamos que en nuestro último editorial sostuvimos que no era el momento apropiado para concursar emisoras de televisión abierta sin un plan técnico de frecuencias actualizado. También la falta de una legislación específica moderna hacía descabellada las medidas tomadas hace apenas un par de meses.

Desde esta columna –en este momento- no se pretende establecer que el Gobierno debe declinar definitivamente en su inquietud de entregar a privados frecuencias disponibles, pero sí apuntamos la necesidad de poner sobre la mesa elementos claves y necesarios para tamaños emprendimientos. Los particulares necesitan reglas claras para hacer sus inversiones y el Estado debe mostrar coherencia y marco adecuado en sus actos. Seguramente el país tiene disponibles frecuencias de televisión abierta. Puede ofrecerlas pero dentro de un contexto que permita saber todo lo que se va a concursar en un lustro; inclusive el organismo técnico debe tener resuelta la coordinación de esas frecuencias dentro de las comisiones del Mercosur.

Mientras llega esto, el Gobierno hizo bien dar marcha atrás la medida. Así sea.