Editorial

Nunca es tarde

El 5 de abril, de aquí en más, bien podría denominarse como el "Día D" para la Radiodifusión Argentina. Es que en apenas una semana comenzará un proceso histórico de normalización de aproximadamente dos millares de radios, algunas ya en funcionamiento y otras por salir al aire a cargo de nuevos radiodifusores.

A la luz de lo que se viene encima y, en pleno tránsito de un tiempo de descuento, hay versiones alentadoras recogidas en ámbitos insospechados del Comité Federal de Radiodifusión que de confirmarse seguramente pondrían un poco más de lógica a la errática conducta del organismo a cargo de José Aiello.

Concretamente se habla de la "floja" venta de pliegos en las puertas mismas del momento de abrir los sobres, esto a pesar de que en el primer mes entran en la convocatoria las provincias fuertes de Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y la ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La poca llegada de aspirantes a licencias de radios frente a un cálculo optimista hecho por el COMFER -hace un par de meses se aproximaba a tres mil solicitudes-, quizás haga que se reconsidere una negativa decisión encuadrada dentro del Decreto 310, que obliga a cesar las emisiones a más de un millar de radios que se beneficiaron oportunamente con la Resolución 142/96 y estaban en funcionamiento o en curso de instalación.

Temiendo una escala de ingresos menor a lo previsto en concepto por la compra de pliegos, el COMFER ahora vería con buenos ojos abrir el juego y habilitar para que se presenten a aquellas radios que cumplieron con la Resolución 142 y no cesaron las emisiones en marzo del año último. Inclusive, los reclamos de las entidades intermedias al negárseles la posibilidad de acceder a una licencia de radio, también estarían siendo considerados en estas horas. Claro que faltan muy pocos días para que comience el proceso de normalización. De todos modos, todavía el COMFER podría volver sobre sus pasos. No solo para agrandar las arcas del Estado, sino para corregir un acto irreverente dictado oportunamente.